7 de octubre de 2024

Las Flores - Reapertura

Aprobado, pero…

La primera reunión de la nueva hípica organizada por la comisión que lleva adelante las riendas del querido Hipódromo de Las Flores, tuvo elementos distintivos, pero la misma anarquía con la que contó el proceso anterior.

Aprobado, pero…

Por Leonardo Habichayn

 

Primero, que haya habido carreras es un gran paso adelante después de nueve años de desidia, donde cada jornada de carreras era un peso, tanto para la gestión de la UTTA, como para de la cooperativa (prima cercana) que la precedió.

Entre los elementos a destacar, la nueva redonda de exhibición, dio un salto de jerarquía a ese sector, pero para la próxima reunión debería tener arena o humedad, para que el viento no lleve la tierra encima de la gente.
Se implementaron nuevas apuestas (triplos y dobles) y eso también habla a las claras de que lo que se busca es progresar y no quedar en el olvido. Estas apuestas plurales deberán ser acompañadas por la claridad de los retirados en el inicio de cada apuesta.

En este sentido, también hubo incrementos en los pozos de apuestas, pensando en el apostador, que es partícipe necesario de esta actividad.

En el opuesto, se entiende que en un proceso de cambios hay que ser pacientes y que los resultados se ven en la marcha, pero hay temas a mejorar en lo inmediato, que tienen que ver con trabajo y no tanto con inversión. Ejemplo de ello es que de cinco jockeys no salen al paseo, sólo uno hace el paseo obligatorio y el resto encara directamente para las gateras.

Otro punto de anarquía estuvo en los boxes de espera, abarrotados de gente, sin el control necesario, lo cual conlleva peligro para los que se amontonan alrededor de un caballo.

En este aspecto, hubo también quejas con la llegada de los caballos a ese sector, por la espera y la falta de control.
Insisto, no tiene que ver con dinero, sino con la logística necesaria para dar una mejor imagen y comodidades a los espectadores.

Como siempre, todo lo que venga será para mejorar lo anterior, pero por más que la vara haya quedado demasiado baja, es obligación dar el salto en un hipódromo que pide a gritos de recta final, salir adelante.